Allí la gente ha entrado de nuevo en el debate de Windows Vista si – Windows Vista no. Básicamente, los defensores del nuevo sistema operativo de Microsoft, preguntan por los motivos por los que no nos gusta a sus detractores (entre los que me incluyo). Como me ha parecido exagerado ponerlo en los comentarios de Meneame, voy a dar aquí mis razones para no usarlo, y para usarlo, sin comparar con Linux, solo con el anterior sistema de Microsoft, el XP.
Las razones para no usarlo son:
- Yo tengo un ordenador para utilizarlo yo, y no para que se lo meriende mi sistema operativo. Bien, arranco mi equipo con Vista (que está instalado en una partición, a pesar de todo), y veo el monitor del equipo. La RAM no baja de un 47% de uso nada más arrancar (un 10% más que con XP), y el procesador tiene constantemente un uso de entre un 2% y un 5%, sin yo hacer nada). Con XP esta cifra me ronda entre el 0% y el 2%.
- Uno de mis hobbies es programar páginas web en ASP, para lo que instalo IIS. Pues bien, cuando intento guardar un archivo con el que estoy trabajando en el servidor me dice que no tengo permisos (soy administrador), y debo arrancar el programa con el que edito el código pulsando el botón derecho del ratón, y seleccionando la opción “Ejecutar como Administrador”.
- “Alguien ha pedido que haga algo, ¿lo hago?”. “Has hecho doble clic en un icono, ¿de verdad quieres abrir el programa?” Vale, son ridiculizaciones, pero estas frases podrían ir dentro de los avisos que aparecen en Windows Vista cuando ejecutamos muchos procesos de lo más normales. Es el maravilloso UAC (User Access Control). Mucha gente opta por deshabilitarlo. Perfecto, ya no ves los mensajes. Solo queda un pequeño problema. La seguridad del SO vuelve a los tiempos de Windows 98. No solo se deshabilitan los mensajes, si no algunas funciones más de seguridad.
- Drivers. Esto es un tema aparte. Vale, mi hardware no es precisamente nuevo. Eso ya lo sabéis, pero precisamente por eso, debería estar perfectamente soportado, ya que mueve el sistema operativo sin problemas. He conseguido configurarlo todo correctamente, pero… me ha costado más que en XP.
- Hablemos de la estabilidad. Bueno, aquí tengo la misma queja que tuve al principio con XP. Microsoft tiene la maldita costumbre de utilizar a los usuarios como Beta testers. Eso me parece imperdonable, pero lo achaco a la propia Microsoft, ya que suele ser su estrategia.
- Otro tema importante es la organización. Esto es muy subjetivo, ya que a cada uno le puede gustar de una forma o de otra, pero no me gusta como están organizadas las opciones en Windows Vista.
- Por último, el menú inicio. No me gusta nada. Es casi más complicado apagar el ordenador que crear una VPN con 50 ordenadores. Bueno, vale, me he pasado, pero es lo mismo que con otras opciones. Hay que dar más pasos que antes. Además, ¿Por qué limitar “Todos los programas” a ese pequeño espacio? Una vez más está el Inicio clásico, pero es que retrocedemos hasta un Menú Inicio tipo Windows 2000, y yo prefiero el de XP.
- Los registros de sucesos y errores del sistema han mejorado muchísimo. Ofrecen una información mucho más completa que en versiones anteriores.
- Me gusta la idea de mostrar un mapa de la red cuando vas a configurarla. Creo que es una idea que hay que desarrollar, ya que tiene algunos fallos, pero me parece una buena iniciativa.
- Los marcos de las ventanas y el nuevo diseño de los botones de minimizar, restaurar y cerrar ventana. Me parece muy bonito.
- La rapidez del arranque del sistema. Se ha mejorado en este aspecto, aunque cerrarlo sigue siendo una odisea (hablo en cuanto a tiempo).
