jueves, 17 de enero de 2008

¿Por qué a nadie parece gustarle Windows Vista?

Tomo prestado el titulo de esta noticia de The Inquirer. Allí se plantean esta pregunta, y comparan (como mucha otra gente) esta situación con la que ocurrió cuando salió Windows XP al mercado. Luego, por uno de esos RSS que uno tiene de Meneame, aparece la misma noticia, apuntando también a The Inquirer. Pero se me ha ocurrido leer los comentarios.

Allí la gente ha entrado de nuevo en el debate de Windows Vista si – Windows Vista no. Básicamente, los defensores del nuevo sistema operativo de Microsoft, preguntan por los motivos por los que no nos gusta a sus detractores (entre los que me incluyo). Como me ha parecido exagerado ponerlo en los comentarios de Meneame, voy a dar aquí mis razones para no usarlo, y para usarlo, sin comparar con Linux, solo con el anterior sistema de Microsoft, el XP.

Las razones para no usarlo son:
  • Yo tengo un ordenador para utilizarlo yo, y no para que se lo meriende mi sistema operativo. Bien, arranco mi equipo con Vista (que está instalado en una partición, a pesar de todo), y veo el monitor del equipo. La RAM no baja de un 47% de uso nada más arrancar (un 10% más que con XP), y el procesador tiene constantemente un uso de entre un 2% y un 5%, sin yo hacer nada). Con XP esta cifra me ronda entre el 0% y el 2%.
  • Uno de mis hobbies es programar páginas web en ASP, para lo que instalo IIS. Pues bien, cuando intento guardar un archivo con el que estoy trabajando en el servidor me dice que no tengo permisos (soy administrador), y debo arrancar el programa con el que edito el código pulsando el botón derecho del ratón, y seleccionando la opción “Ejecutar como Administrador”.
  • “Alguien ha pedido que haga algo, ¿lo hago?”. “Has hecho doble clic en un icono, ¿de verdad quieres abrir el programa?” Vale, son ridiculizaciones, pero estas frases podrían ir dentro de los avisos que aparecen en Windows Vista cuando ejecutamos muchos procesos de lo más normales. Es el maravilloso UAC (User Access Control). Mucha gente opta por deshabilitarlo. Perfecto, ya no ves los mensajes. Solo queda un pequeño problema. La seguridad del SO vuelve a los tiempos de Windows 98. No solo se deshabilitan los mensajes, si no algunas funciones más de seguridad.
  • Drivers. Esto es un tema aparte. Vale, mi hardware no es precisamente nuevo. Eso ya lo sabéis, pero precisamente por eso, debería estar perfectamente soportado, ya que mueve el sistema operativo sin problemas. He conseguido configurarlo todo correctamente, pero… me ha costado más que en XP.
  • Hablemos de la estabilidad. Bueno, aquí tengo la misma queja que tuve al principio con XP. Microsoft tiene la maldita costumbre de utilizar a los usuarios como Beta testers. Eso me parece imperdonable, pero lo achaco a la propia Microsoft, ya que suele ser su estrategia.
  • Otro tema importante es la organización. Esto es muy subjetivo, ya que a cada uno le puede gustar de una forma o de otra, pero no me gusta como están organizadas las opciones en Windows Vista.
  • Por último, el menú inicio. No me gusta nada. Es casi más complicado apagar el ordenador que crear una VPN con 50 ordenadores. Bueno, vale, me he pasado, pero es lo mismo que con otras opciones. Hay que dar más pasos que antes. Además, ¿Por qué limitar “Todos los programas” a ese pequeño espacio? Una vez más está el Inicio clásico, pero es que retrocedemos hasta un Menú Inicio tipo Windows 2000, y yo prefiero el de XP.
Para completar mi opinión sobre Windows Vista, voy a dar las cosas que le veo positivas. Tranquilos, por suerte o por desgracia, son muchas menos:
  • Los registros de sucesos y errores del sistema han mejorado muchísimo. Ofrecen una información mucho más completa que en versiones anteriores.
  • Me gusta la idea de mostrar un mapa de la red cuando vas a configurarla. Creo que es una idea que hay que desarrollar, ya que tiene algunos fallos, pero me parece una buena iniciativa.
  • Los marcos de las ventanas y el nuevo diseño de los botones de minimizar, restaurar y cerrar ventana. Me parece muy bonito.
  • La rapidez del arranque del sistema. Se ha mejorado en este aspecto, aunque cerrarlo sigue siendo una odisea (hablo en cuanto a tiempo).
Como veis, la lista de “peros” es bastante amplia, y las ventajas no los compensan ni de lejos. Además, como ya pasó con el otro gran fiasco de Microsoft, Windows Me, los de Redmon ya están poniendo fecha de caducidad al nuevo sistema, y se la llevan poniendo desde antes de salir, que ya anunciaron que el nuevo Windows Viena saldría antes de que terminase la década, y hoy ya han confirmado que Windows 7 (nuevo nombre de Viena) podría estar a la venta en 2009. Si Microsoft se da tanta prisa, por algo será.

El uso oculto de las bañeras

Bueno, este no es un post normal. Tenía pensado dedicar la tarde de hoy a recopilar las entradas en las que hemos nombrado a Wardog, y a su blog, con el que tantas y tantas horas nos hemos reído. Pensaba contaros un sentimiento extraño que tuve cuando leí que cerraba el blog, y encima vi que había quitado todos los post. Era como si alguien cercano, al que comprendía, y que, además, lograba arrancarme una sonrisa se hubiese marchado de mi lado… bueno, de mi pantalla.

Pero entonces, aparece chuchi, manda a Wardog a dormir a la bañera (descubriendo un nuevo uso para estas), y escudándose en las muestras de cariño que le dejamos muchos en los comentarios de su post de despedida, esa persona cercana que nos arranca una sonrisa vuelve.

Es algo que he leído en varias ocasiones. No se si llegará a ocurrir aquí (espero que no), pero lo cierto es que un blog creo que no hay que dejar de tomárselo como lo que es para uno mismo. Para mi es un rinconcito personal en el que contar las locuras que sufro a diario (o así me lo plantee en un principio), y de paso reflexionar sobre algunos temas que me resultan, cuando menos, interesantes (descubierto con el paso del tiempo).

En definitiva, que esto ha pasado de ser un post de despedida y homenaje a un compañero sufridor de lusers (fue en el blog de Wardog donde leí por primera vez este termino), a ser un post para mostrar mi alegría por que este compañero ha decidido seguir contándonos sus aventuras. Gracias Wardog.

miércoles, 16 de enero de 2008

Paso a producción

Cuando se trabaja desarrollando aplicaciones empresariales que ya están siendo utilizadas por la gente en la empresa, lo normal es contar con un entorno de desarrollo, que es donde uno realiza los cambios, y las pruebas, y un entorno de producción, que es donde el resto de la empresa trabaja. En proyectos grandes, además, puede existir un entorno intermedio de test. Estos tres entornos funcionan de forma independiente, y cuando se termina un desarrollo, hay que transportarlo al entorno de producción, y comprobar que allí todo funciona correctamente.

Este último paso que parece tan sumamente tonto y estupido, puede ser crucial, ya que debe dejar la posibilidad de volver atrás con relativa facilidad en caso de error, para que la empresa pueda seguir trabajando normalmente.

El problema llega cuando la persona que se encarga de hacer ese paso a producción se perdió el capitulo de Barrio Sesamo donde explicaban la diferencia entre “esto” y “todo”. Por si alguien más se lo perdió, (imaginad ahora la voz de nuestro gran amigo de la infancia, Coco) explicaremos que “todo” significa tomar un conjunto de cosas al completo. Por ejemplo, si decimos pasar todo el entorno de desarrollo a producción, cogeremos todos los programas que hay en desarrollo, y los copiaremos en el entorno de producción. “Esto” significa tomar parte de ese conjunto, y dejar el resto del conjunto fuera.

Una vez que Coco nos ha explicado la diferencia, os voy a contar lo que les ha pasado a mis nuevos compañeros programadores. Ellos han pedido que se pasase al entorno de producción una pequeña modificación de un programa. Obviamente, en el entorno de desarrollo, hay varias personas trabajando, y hay cosas incompletas. Pues bien, la persona encargada de hacer ese paso a producción, ha cogido absolutamente todo el entorno de desarrollo, y lo ha puesto en producción.

Podéis imaginaros el caos que se ha montado. Inmediatamente todos los usuarios han empezado a quejarse de que fallaba tal informe, o no se que programa. Y lo mejor de todo, la persona que se encarga de hacer el cambio entre desarrollo y producción todavía escurre el bulto… Luego nos quejamos de que estamos infravalorados. Con gente que no diferencia entre una parte y todo, ¿que podemos esperar?

lunes, 14 de enero de 2008

La fuerza del PowerPoint

Leyendo esta entrada de nuestros amigos de Al otro lado del mostrador, me ha venido a la cabeza algo que nos ocurrió a todos los que escribimos en este blog con uno de nuestros jefes.

En uno de esos milagros que les ocurren a las empresas cutres de presupuesto reducido, resulta que un gran cliente quería probar el servicio durante tres meses, con la intención de valorar si era útil para sus clientes, y si lo contrataba de forma definitiva.

Tras el consiguiente alboroto generalizado, el rumor comenzó a correr como la polvora, hasta que llego a nuestro departamento. Lo primero que encontramos curioso es que en una empresa que vende soporte informático, los últimos en enterarse de todo, sean los que damos ese soporte informático. Tras digerir esto, empezamos a indagar, y descubrimos que el tema comienza de forma inminente, pero nadie de la dirección nos comunicaba nada.

Finalmente, y dos días después de la fecha de inicio de la prueba (es decir, que ya habíamos atendido a unos cuantos directivos clientes de la nueva empresa), nos convocan a una reunión.

Llegamos a la reunión ansiosos de conocer como íbamos a atender durante 3 meses un total de 3500 equipos más de los que atendíamos habitualmente entre nada menos que 6 personas (eso en la hora que más gente había). ¿Qué nos encontramos? Un maravilloso PowerPoint en el que nos comparaban con una embarcación, en la que nosotros éramos la tripulación, y sin nosotros aquello no se movía.

Tras la presentación, nos dan una palmadita en la espalda, y nos desean suerte. Entonces empezaron nuestras preguntas… ¿Qué hay que hacer con esos “nuevos” clientes? ¿Cómo se va a asumir el exceso de trabajo? ¿Cuántos técnicos se van a contratar para asumirlo?

La respuesta a todo esto fue la misma. Silencio. La conclusión, también, el cliente no contrato un servicio que le estuvimos regalando durante tres meses.

¿Que quiero decir con este post? Me remito al mantra hindú que nos presentaban en Al otro lado del mostrador. Aunque esté en la presentación, no está hecho. Y yo añado: y si ni siquiera está en la presentación, es que ni se lo han planteado. Lo que traducido al lenguaje común significa que si quieres una empresa que funcione, primero planifica, y analiza lo que en realidad puedes ofrecer al cliente, y si este te pide algo más, proporciona los medios para hacerlo.

martes, 8 de enero de 2008

El CCNA de Cisco

Muchas veces nos encontramos con usuarios que dicen saber mucho, pero que, en realidad no saben tanto. Supongo que es una forma de tratar de evitar engaños, aunque se ha demostrado que es poco efectiva. El caso que os voy a contar a continuación, no habla de un usuario, no. La cosa es un poco peor.

Como suele ocurrir en cualquier empresa que se dedica a las “tecnologías de la información” (más conocidas como TI, o directamente a la informática) la rotación de personal hace que conozcas a mucha gente en tu trabajo. Gente de todo tipo. En la empresa en la que estaba, se acostumbraba a dar una formación de entre 2 y 4 semanas, dependiendo de los conocimientos de cada persona, cuando entraba alguien nuevo. Pero al final, pasa lo de siempre. Había un pico de trabajo, y había que meter a la gente a currar ya.

Uno de los técnicos del grupo nuevo que entraba, se sentó cerca de mi, y me encargaron que le ayudase en todo lo que necesitara. Bien, no hay problema. Ya lo he hecho otras veces, pensé. Pues nada, hablo un rato con el, y en menos de dos minutos me dice: “No te preocupes, yo tengo un CCNA de CISCO”. Ah, claro, se me olvidaba que en el CCNA de CISCO (que yo no tengo) te explican los procedimientos del 100% de las empresas.

Pues nada, si el chico lo sabe todo, no se hable más. Que trabaje. Era inevitable. Rápidamente empezó a preguntar cosas. Yo le ayudaba, y las cosas iban saliendo, pero sus “métodos” para resolver las incidencias, eran, cuando menos, curiosos. Por poner un ejemplo, a un cliente al que le fallaba una unidad de DVD, que a veces leía, y a veces no, le hizo entrar en BIOS, y realizó un test de disco duro desde allí (¿?). Si, los ordenadores tenían soporte SMART para los discos duros, y las pruebas las solíamos hacer desde la BIOS.

Pues nada, pasaron unos días así, y nos entró un cliente con algunos problemas en la red. Lo curioso es que nuestro amigo, con su CCNA de CISCO todo el día en la boca, me empezó a preguntar cosillas sobre el problema del cliente. Analicemos. El cliente no tiene red. Fácil, salimos a la consola de DOS, y con el comando ipconfig –all vemos que está pasando. La respuesta del maravilloso técnico con el CCNA de CISCO fue impresionante: “¿ipconfig? ¿Eso que es?”. Es cierto. Se me olvidaba que CISCO no utiliza direcciones IP en sus router…