miércoles, 16 de enero de 2008
Paso a producción
Este último paso que parece tan sumamente tonto y estupido, puede ser crucial, ya que debe dejar la posibilidad de volver atrás con relativa facilidad en caso de error, para que la empresa pueda seguir trabajando normalmente.
El problema llega cuando la persona que se encarga de hacer ese paso a producción se perdió el capitulo de Barrio Sesamo donde explicaban la diferencia entre “esto” y “todo”. Por si alguien más se lo perdió, (imaginad ahora la voz de nuestro gran amigo de la infancia, Coco) explicaremos que “todo” significa tomar un conjunto de cosas al completo. Por ejemplo, si decimos pasar todo el entorno de desarrollo a producción, cogeremos todos los programas que hay en desarrollo, y los copiaremos en el entorno de producción. “Esto” significa tomar parte de ese conjunto, y dejar el resto del conjunto fuera.
Una vez que Coco nos ha explicado la diferencia, os voy a contar lo que les ha pasado a mis nuevos compañeros programadores. Ellos han pedido que se pasase al entorno de producción una pequeña modificación de un programa. Obviamente, en el entorno de desarrollo, hay varias personas trabajando, y hay cosas incompletas. Pues bien, la persona encargada de hacer ese paso a producción, ha cogido absolutamente todo el entorno de desarrollo, y lo ha puesto en producción.
Podéis imaginaros el caos que se ha montado. Inmediatamente todos los usuarios han empezado a quejarse de que fallaba tal informe, o no se que programa. Y lo mejor de todo, la persona que se encarga de hacer el cambio entre desarrollo y producción todavía escurre el bulto… Luego nos quejamos de que estamos infravalorados. Con gente que no diferencia entre una parte y todo, ¿que podemos esperar?
lunes, 14 de enero de 2008
La fuerza del PowerPoint
Tras el consiguiente alboroto generalizado, el rumor comenzó a correr como la polvora, hasta que llego a nuestro departamento. Lo primero que encontramos curioso es que en una empresa que vende soporte informático, los últimos en enterarse de todo, sean los que damos ese soporte informático. Tras digerir esto, empezamos a indagar, y descubrimos que el tema comienza de forma inminente, pero nadie de la dirección nos comunicaba nada.
Finalmente, y dos días después de la fecha de inicio de la prueba (es decir, que ya habíamos atendido a unos cuantos
Llegamos a la reunión ansiosos de conocer como íbamos a atender durante 3 meses un total de 3500 equipos más de los que atendíamos habitualmente entre nada menos que 6 personas (eso en la hora que más gente había). ¿Qué nos encontramos? Un maravilloso PowerPoint en el que nos comparaban con una embarcación, en la que nosotros éramos la tripulación, y sin nosotros aquello no se movía.
Tras la presentación, nos dan una palmadita en la espalda, y nos desean suerte. Entonces empezaron nuestras preguntas… ¿Qué hay que hacer con esos “nuevos” clientes? ¿Cómo se va a asumir el exceso de trabajo? ¿Cuántos técnicos se van a contratar para asumirlo?
La respuesta a todo esto fue la misma. Silencio. La conclusión, también, el cliente no contrato un servicio que le estuvimos regalando durante tres meses.
¿Que quiero decir con este post? Me remito al mantra hindú que nos presentaban en Al otro lado del mostrador. Aunque esté en la presentación, no está hecho. Y yo añado: y si ni siquiera está en la presentación, es que ni se lo han planteado. Lo que traducido al lenguaje común significa que si quieres una empresa que funcione, primero planifica, y analiza lo que en realidad puedes ofrecer al cliente, y si este te pide algo más, proporciona los medios para hacerlo.
martes, 8 de enero de 2008
El CCNA de Cisco
Muchas veces nos encontramos con usuarios que dicen saber mucho, pero que, en realidad no saben tanto. Supongo que es una forma de tratar de evitar engaños, aunque se ha demostrado que es poco efectiva. El caso que os voy a contar a continuación, no habla de un usuario, no. La cosa es un poco peor.
Como suele ocurrir en cualquier empresa que se dedica a las “tecnologías de la información” (más conocidas como TI, o directamente a la informática) la rotación de personal hace que conozcas a mucha gente en tu trabajo. Gente de todo tipo. En la empresa en la que estaba, se acostumbraba a dar una formación de entre 2 y 4 semanas, dependiendo de los conocimientos de cada persona, cuando entraba alguien nuevo. Pero al final, pasa lo de siempre. Había un pico de trabajo, y había que meter a la gente a currar ya.
Uno de los técnicos del grupo nuevo que entraba, se sentó cerca de mi, y me encargaron que le ayudase en todo lo que necesitara. Bien, no hay problema. Ya lo he hecho otras veces, pensé. Pues nada, hablo un rato con el, y en menos de dos minutos me dice: “No te preocupes, yo tengo un CCNA de CISCO”. Ah, claro, se me olvidaba que en el CCNA de CISCO (que yo no tengo) te explican los procedimientos del 100% de las empresas.
Pues nada, si el chico lo sabe todo, no se hable más. Que trabaje. Era inevitable. Rápidamente empezó a preguntar cosas. Yo le ayudaba, y las cosas iban saliendo, pero sus “métodos” para resolver las incidencias, eran, cuando menos, curiosos. Por poner un ejemplo, a un cliente al que le fallaba una unidad de DVD, que a veces leía, y a veces no, le hizo entrar en BIOS, y realizó un test de disco duro desde allí (¿?). Si, los ordenadores tenían soporte SMART para los discos duros, y las pruebas las solíamos hacer desde
Pues nada, pasaron unos días así, y nos entró un cliente con algunos problemas en la red. Lo curioso es que nuestro amigo, con su CCNA de CISCO todo el día en la boca, me empezó a preguntar cosillas sobre el problema del cliente. Analicemos. El cliente no tiene red. Fácil, salimos a la consola de DOS, y con el comando ipconfig –all vemos que está pasando. La respuesta del maravilloso técnico con el CCNA de CISCO fue impresionante: “¿ipconfig? ¿Eso que es?”. Es cierto. Se me olvidaba que CISCO no utiliza direcciones IP en sus router…
viernes, 4 de enero de 2008
Confidencialidad
Normalmente, cuando uno da su e-mail, lo da de una forma "relativamente" alegre. Es algo curioso. Si recibes algo no deseado, lo borras y ya está. No pasa nada. No es como el teléfono, al que no ignoras tan facilmente. Pero el problema no es solo esa "pequeña" (cuando una misma persona se pone a reenviar e-mail de forma compulsiva, es insoportable) molestia. Se trata de un problema de seguridad.
Me explico. Imaginemos que ocurre lo siguiente. Alguien comienza una de estas cadenas, lo manda a 20 personas. De esas 20 personas, 5 reenvían el correo a 15 personas más cada uno (vamos, un total de 75), y de los que lo reciven, la mitad, lo reenvian a otros 20 contactos. No os pongais a calcular. Hablamos de más de 800 correos. De aquí derivan dos problemas. Por un lado, la carga de trabajo inutil a los servidores. Esto es más o menos discutible, así que, lo dejaremos a un lado. Por otro lado, tanto yo, como todos los que me leeis y habeis trabajado, o trabajais en un servicio técnico, habreis visto exploradores con más de 1 y de 2 barras de herramientas inutiles (6 en un solo Internet Explorer he llegado a ver yo), que suelen contener varios tipos de malware.
Supongamos que uno solo de esos últimos usuarios, tiene algún malware que recopila todas las direcciones de e-mail que aparezcan en pantalla. Ya tiene 800 equipos a los que enviarse automáticamente. De esos 800 usuarios, ¿cuantos dejarán de abrir un correo con el asunto "No le dejes morir. Es muy joven", o con un asunto más propio de estas fechas: "Felicitación de Año Nuevo"? De nuevo solo los que nos dedicamos a esto.
Es por eso que desde este rinconcito que hemos creado en esta gran e inmensa red, pido un poco de esfuerzo, solo un click más en el peor de los casos (hotmail), y pon todas esas direcciones en el campo CCO de tu correo electrónico. Tu privacidad, y la de toda la gente a la que le envias ese e-mail te lo agradecerá.
jueves, 3 de enero de 2008
Conexión Wifi integrada
Cliente: No puedo conectarme a Internet
Técnico: ¿Cómo se conecta el router o el MODEM a su ordenador? ¿con cable, o es inalámbrico?
Cliente: Si, pero me pide una contraseña.
Técnico: (vale, daremos la respuesta obvia) En ese caso, usted lo que tiene que hacer es introducir la contraseña que haya puesto también en el router.
Cliente: (empezamos a desvariar) No, si yo no tengo ningún router.
Técnico: Entonces tendrá un MODEM conectado por USB (vamos, digo yo. Vale, se me olvidó comentar que el ordenador no trae MODEM de los de 56kb/s)
Cliente: No, yo no tengo nada de eso.
Técnico: (ya un poco intrigado, decido indagar) Usted ¿con que compañía tiene contratado Internet?
Cliente: (tras tener que explicarle lo que quería decir, por que no me entendía la pregunta…) ¿Yo? Con nadie. Cuando compré el ordenador me dijeron que traía conexión inalámbrica a Internet integrada, y llegué a casa, y me conecté sin ningún problema.
Técnico: Disculpe, pero si usted no tiene contratado Internet con ninguna compañía (Ouch, se me olvidó que los usuarios tienen más cara que espalda)… solo podría conectarse a Internet usando la conexión de algún vecino.
Cliente: (Demostrando que, efectivamente, tiene más cara que espalda) Claro, eso es, pero ahora me pide una contraseña. ¿Qué hago?
Bueno, finalmente el cliente puso una queja, y amenazó con denunciar a la marca en la que yo trabajaba a consumo, por que, obviamente, no le iba a ayudar a robar la conexión a Internet a su vecino que, por fin, se había decidido a ponerle una clave.