Hoy voy a contar una historia que, en realidad, le ocurrió a nuestro compañero elrandu, al que invito a que complete esta entrada con los pasos que yo haya omitido, o contando algún detalle más escabroso.
El caso es que, como sabéis, antes trabajábamos todos juntos en una empresa que llamaremos Cutrenation S.A. Cada día, Cutrenation S.A. tenía que deshacerse de unas cuantas toneladas de spam antes de empezar a trabajar, por lo que elrandu decidió tomar una simple medida, tras hacer un estudio de la actividad que había en la red corporativa. Se eliminó el acceso a páginas de Internet que tuviesen en su contenido la palabra “sexo”, y, además, se denegó el acceso al portal youtube. Os aseguro que viendo la actividad de la red, eso debía reducir mucho la ocupación del ancho de banda, y, además, aumentar la productividad del personal. Además, una inmensa mayoría del spam que llegaba procedía de una web visitada de forma asidua por varios individuos de Cutrenation S.A.
Rápidamente, comenzaron a aparecer quejas de los trabajadores de Cutrenation S.A. “No podemos trabajar”. “Internet va fatal”. “Así no hay quien trabaje”. Eran las frases más oídas. Esto llego a la dirección de Cutrenation S.A., que, extrañamente, se interesó por el asunto. elrandu les explicó las normas que había incluido en el acceso a Internet. Hasta aquí, todo es relativamente normal. Hasta entonces, el libre albedrío había reinado durante mucho tiempo en Cutrenation S.A., y la aparición de restricciones provocaban las quejas de algunos sectores que ya podéis imaginar en lo que invertían su tiempo de trabajo.
Lo sorprendente llegó un par de días después. Por orden directa de la dirección de Cutrenation S.A. hubo que eliminar cualquier norma que regulase el acceso a Internet. Eso si, encargaban al departamento de sistemas tomar medidas contra la cantidad de spam que llegaba al correo de la empresa… Precisamente, eso estábamos haciendo.
lunes, 14 de julio de 2008
jueves, 10 de julio de 2008
Yo, Parlamento Europeo
Sinceramente, creo que las cosas están tomando un cariz, cuando menos, preocupante. Resulta que ahora el parlamento europeo ha aprobado las enmiendas para el Paquete de Telecomunicaciones. Para el que no conozca estas enmiendas, le recomiendo que se pase por este articulo en Kriptopolis.
Sin profundizar demasiado en el tema (tampoco hace falta profundizar para darse cuenta de que es una barbaridad), vemos que dejar que una entidad privada decida lo que es lícito o no, o dicho de otro modo, la información a la que los internautas pueden acceder o no, no parece algo sano. Por poner un ejemplo (olvidándonos de lo que son descargas), podrían decir Merodeando, el blog de Julio Alonso, es ilicito por contar todo el proceso del juicio sobre la SGAE, y dejaríamos de conocer de primera mano la otra cara de este culebrón.
Pero no solo eso. Podrían degradar la calidad de nuestras conexiones (maravillosas, por cierto, en España), e incluso cerrar la llave a quien crean conveniente. Me gusta bastante el enfoque que le da Enrique Dans en su blog en estas dos entradas.
Desde mi punto de vista, y de ahí el titulo de este post, esto me recuerda a la película Yo, Robot, cuando el ordenador que fabrica los robots decide que los humanos somos peligrosos para nosotros mismos, y que para protegernos, debe destruirnos. Es parecido. El Parlamento Europeo decide que la falta de control sobre la información que los usuarios cuelgan en la red es peligrosa, así que, ellos van a decidir a que información tenemos acceso.
La parte más divertida de todo esto es la propuesta de que, para ayudar a controlar todo esto, habría que instalar una herramienta de forma obligatoria en nuestros PCs, que funciona de forma muy parecida a un Spyware. Lógico, si tenemos en cuenta su función. Pero es que este punto me lleva a un sinsentido. ¿Realmente pueden obligarme a instalar un programa en mi ordenador? Obviamente, planteado de este modo, no.
Estoy pensando en comenzar a buscar el sistema operativo más desconocido que exista en el mundo, y aprender a usarlo. No voy a programar el mio propio por que no se, ni me daría tiempo (si se aprueba esto en el Pleno del Parlamento Europeo en septiembre, entraría en vigor en enero del próximo año). Seguro que no crean ese spyware para ese sistema operativo. ¿O es que ya puestos nos van a obligar a utilizar un sistema operativo en concreto? Y no, no me digais que Linux es la solución. Se está popularizando demasiado, y seguro que intentan crear un programa parecido. ¿Tendremos que darle permisos de root?
Veremos como evolucionan las cosas. La Asociación de Internautas ya está tratando también el asunto, pero últimamente las decisiones europeas, suelen ser bastante arbitrarias. Esperemos que no nos declaren ilegales por decir esto.
Actualización: Gracias a nuestro amigo pescao, nos enteramos de que, además, los distintos gobiernos podrían prohibir el acceso a la red a determinadas aplicaciones… Ahora yo me pregunto… ¿Dónde quedan las leyes sobre la libertad de cada uno? ¿Y el derecho a la libre elección?
Sin profundizar demasiado en el tema (tampoco hace falta profundizar para darse cuenta de que es una barbaridad), vemos que dejar que una entidad privada decida lo que es lícito o no, o dicho de otro modo, la información a la que los internautas pueden acceder o no, no parece algo sano. Por poner un ejemplo (olvidándonos de lo que son descargas), podrían decir Merodeando, el blog de Julio Alonso, es ilicito por contar todo el proceso del juicio sobre la SGAE, y dejaríamos de conocer de primera mano la otra cara de este culebrón.
Pero no solo eso. Podrían degradar la calidad de nuestras conexiones (maravillosas, por cierto, en España), e incluso cerrar la llave a quien crean conveniente. Me gusta bastante el enfoque que le da Enrique Dans en su blog en estas dos entradas.
Desde mi punto de vista, y de ahí el titulo de este post, esto me recuerda a la película Yo, Robot, cuando el ordenador que fabrica los robots decide que los humanos somos peligrosos para nosotros mismos, y que para protegernos, debe destruirnos. Es parecido. El Parlamento Europeo decide que la falta de control sobre la información que los usuarios cuelgan en la red es peligrosa, así que, ellos van a decidir a que información tenemos acceso.
La parte más divertida de todo esto es la propuesta de que, para ayudar a controlar todo esto, habría que instalar una herramienta de forma obligatoria en nuestros PCs, que funciona de forma muy parecida a un Spyware. Lógico, si tenemos en cuenta su función. Pero es que este punto me lleva a un sinsentido. ¿Realmente pueden obligarme a instalar un programa en mi ordenador? Obviamente, planteado de este modo, no.
Estoy pensando en comenzar a buscar el sistema operativo más desconocido que exista en el mundo, y aprender a usarlo. No voy a programar el mio propio por que no se, ni me daría tiempo (si se aprueba esto en el Pleno del Parlamento Europeo en septiembre, entraría en vigor en enero del próximo año). Seguro que no crean ese spyware para ese sistema operativo. ¿O es que ya puestos nos van a obligar a utilizar un sistema operativo en concreto? Y no, no me digais que Linux es la solución. Se está popularizando demasiado, y seguro que intentan crear un programa parecido. ¿Tendremos que darle permisos de root?
Veremos como evolucionan las cosas. La Asociación de Internautas ya está tratando también el asunto, pero últimamente las decisiones europeas, suelen ser bastante arbitrarias. Esperemos que no nos declaren ilegales por decir esto.
Actualización: Gracias a nuestro amigo pescao, nos enteramos de que, además, los distintos gobiernos podrían prohibir el acceso a la red a determinadas aplicaciones… Ahora yo me pregunto… ¿Dónde quedan las leyes sobre la libertad de cada uno? ¿Y el derecho a la libre elección?
martes, 8 de julio de 2008
Virus Manual
No he podido evitarlo. Hoy nuestro amigo, quemado de ciertos ISPs, y colaborador, Elrandu, me ha mandado un e-mail para que nos juntásemos todos a comer. Por supuesto, la invitación ya ha sido aceptada, y nos juntaremos todos en un rato, pero ha habido un detalle del correo que me ha hecho soltar una buena carcajada. ¿Cuál ha sido el detalle? La firma. Aquí la tenéis:
Así que, ya sabéis, estáis todos infectados. Por favor, borrad vuestros datos y formatead vuestros discos duros. Ah, y quiero el reporte del formateo, eh.
Advertencia, Esto es un virus manual, por favor una vez leído este mensaje borre todos sus datos de su disco y después formatéelo enterito, gracias
Así que, ya sabéis, estáis todos infectados. Por favor, borrad vuestros datos y formatead vuestros discos duros. Ah, y quiero el reporte del formateo, eh.
lunes, 7 de julio de 2008
El calor y los PeCes
Ya hace unas semanas que llegó el verano, y el buen tiempo. Se van las nubes, sale el sol, nos apetece irnos a la playa, pero como no podemos nos conformamos con la piscina, y como tampoco podemos por aquello del trabajo, terminamos delante del ordenador haciendo vaya usted a saber que. Pero claro, las temperaturas suben, y eso, quieras que no, al ordenador le afecta. Le “entra fiebre” que diría algún entendido. Y de pronto… Puff, se apaga.
Ahora ya tenemos dos vertientes. La del técnico normal y sincero, que le dirá al cliente lo que pasa, y le recomendará (o realizará si tiene la posibilidad) una pequeña limpieza interna de la CPU. Soplamos un poco los ventiladores, vemos que los disipadores también estén limpios y bien fijados, e incluso podemos hasta renovar la pasta térmica del procesador. Reubicamos algunos cables para mejorar el flujo de aire, y ¡¡premio!! el equipo ya no se apaga, ni se bloquea, y hasta rinde un poco mejor.
El problema es que el equipo venía rebotado de la otra vertiente. Esta es la delcab*** técnico que solo busca sacar pelas, y que pasa olímpicamente misteriosamente se olvida de que las temperaturas han subido, y que esto afecta a los PCs. Este personaje ya había dictaminado que la placa base estaba rota, y, claro, al romperse, se había llevado por delante el procesador. Como el procesador no se fabrica ya, hay que montar uno más moderno, y el socket es distinto. Por cierto, la placa base presupuestada tampoco acepta la RAM, y no tiene ranuras AGP, solo PCI Express, así que RAM, y gráficas nuevas. Por último, hay que cambiar los discos duros, por que, claro, son IDE, y ahora no se fabrican ya placas base con bus IDE (¿seguro que no?). Nuevos discos SATA. Total unos 500 € de reparación.
Por suerte, el cliente no se fio de ese primer “técnico”, y pidió una segunda opinión. La clavada que le querían meter era bastante importante, sobretodo teniendo en cuenta que, en realidad, no hubo ni que desmontar el procesador, por que el disipador estaba perfectamente ajustado, y no le pusimos pasta térmica nueva. Después de la limpieza, le dimos un poquito de caña (3 horas haciendo test de carga), y ni medio problema.
Luego nos quejamos de que los usuarios no confían en nosotros.
Ahora ya tenemos dos vertientes. La del técnico normal y sincero, que le dirá al cliente lo que pasa, y le recomendará (o realizará si tiene la posibilidad) una pequeña limpieza interna de la CPU. Soplamos un poco los ventiladores, vemos que los disipadores también estén limpios y bien fijados, e incluso podemos hasta renovar la pasta térmica del procesador. Reubicamos algunos cables para mejorar el flujo de aire, y ¡¡premio!! el equipo ya no se apaga, ni se bloquea, y hasta rinde un poco mejor.
El problema es que el equipo venía rebotado de la otra vertiente. Esta es la del
Por suerte, el cliente no se fio de ese primer “técnico”, y pidió una segunda opinión. La clavada que le querían meter era bastante importante, sobretodo teniendo en cuenta que, en realidad, no hubo ni que desmontar el procesador, por que el disipador estaba perfectamente ajustado, y no le pusimos pasta térmica nueva. Después de la limpieza, le dimos un poquito de caña (3 horas haciendo test de carga), y ni medio problema.
Luego nos quejamos de que los usuarios no confían en nosotros.
martes, 1 de julio de 2008
En ocasiones veo informes
No tiene solución. Cada vez que se acaba el mes llega mi pesadilla. En concreto, la pesadilla suele empezar sobre el día 20 ó 23 de cada mes. El que escribe odia profundamente el trabajo administrativo. No es que no sepa hacerlo, no, es que, simple y llanamente, no me gusta. Por desgracia para mi, el trabajo que tengo ahora tiene bastante carga administrativa. Preparo documentación funcional para un programa que registra todas los casos que atiende el servicio en el que trabajo.
Cuando llega la hora de hacer pruebas, me lo paso en grande. Hago todo tipo de perrerías al programa, hasta que consigo que falle. Me meto dentro de el, e intento buscarle las cosquillas por todas partes. De cuando en cuando, hasta puedo ayudar a algún compañero a solucionar alguna incidencia, y mi jefe quiere ponerme a programar un día de estos. Pero, repito, lo peor de todo llega a final de mes.
Todo lo anterior deja de ocurrir. Se para por completo, y durante al menos 5 días mi jefe me tortura pidiéndome todo tipo de informes. Por suerte, mi profundo odio hacia este tipo de trabajo, me hace agudizar el ingenio, y trasteando con la herramienta (que permite crear consultas personalizadas, aunque de una forma un tanto peculiar), he conseguido aliviar en gran parte la carga de trabajo administrativo.
Pero ya sabemos todos que los jefes son insaciables. Hay unos niveles de servicio que cumplir, y en esta ocasión me ha tocado calcularlos manualmente. No os imagináis la maraña de unos y ceros que he tenido que construir en Excel para poder sumar por un lado el total de casos que cumplen unas condiciones, por otro los que no las cumplen, y por último los que cuentan o no cuentan para un determinado calculo.
Además, hay que ir enseñando a todo el equipo a trabajar con la herramienta que entre mi compañera y yo hemos maquinado. Pero al final, todo tiene su pequeña recompensa. No debemos estar haciéndolo del todo mal, por que se cumplen los niveles de servicio, y además, los errores en la herramienta cada día son menos. Además, atendiendo a la frase que cita nuestro amigo Scirius Vulgaris en esta entrada, no debemos ser del todo malos, por que no tenemos que hacer horas extras.
¿Conclusión? Mañana nos vamos a comer todos juntos para celebrar la boda de una compañera, y que hemos conseguido sacar esto adelante entre todos. Así da gusto. Ahora solo falta que me pasen a la parte de programación, y empezar a crear algún que otro monstruo desde dentro… pero eso será en septiembre. Habrá que esperar.
Cuando llega la hora de hacer pruebas, me lo paso en grande. Hago todo tipo de perrerías al programa, hasta que consigo que falle. Me meto dentro de el, e intento buscarle las cosquillas por todas partes. De cuando en cuando, hasta puedo ayudar a algún compañero a solucionar alguna incidencia, y mi jefe quiere ponerme a programar un día de estos. Pero, repito, lo peor de todo llega a final de mes.
Todo lo anterior deja de ocurrir. Se para por completo, y durante al menos 5 días mi jefe me tortura pidiéndome todo tipo de informes. Por suerte, mi profundo odio hacia este tipo de trabajo, me hace agudizar el ingenio, y trasteando con la herramienta (que permite crear consultas personalizadas, aunque de una forma un tanto peculiar), he conseguido aliviar en gran parte la carga de trabajo administrativo.
Pero ya sabemos todos que los jefes son insaciables. Hay unos niveles de servicio que cumplir, y en esta ocasión me ha tocado calcularlos manualmente. No os imagináis la maraña de unos y ceros que he tenido que construir en Excel para poder sumar por un lado el total de casos que cumplen unas condiciones, por otro los que no las cumplen, y por último los que cuentan o no cuentan para un determinado calculo.
Además, hay que ir enseñando a todo el equipo a trabajar con la herramienta que entre mi compañera y yo hemos maquinado. Pero al final, todo tiene su pequeña recompensa. No debemos estar haciéndolo del todo mal, por que se cumplen los niveles de servicio, y además, los errores en la herramienta cada día son menos. Además, atendiendo a la frase que cita nuestro amigo Scirius Vulgaris en esta entrada, no debemos ser del todo malos, por que no tenemos que hacer horas extras.
¿Conclusión? Mañana nos vamos a comer todos juntos para celebrar la boda de una compañera, y que hemos conseguido sacar esto adelante entre todos. Así da gusto. Ahora solo falta que me pasen a la parte de programación, y empezar a crear algún que otro monstruo desde dentro… pero eso será en septiembre. Habrá que esperar.
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