martes, 18 de diciembre de 2007

Yo al hardware, y tu al software

Una vez más, y esto empieza a convertirse en algo habitual, llega hasta soporte tonto una de esas entradas con un toque serio. De lo que pretendo hablar en esta ocasión es de la asombrosa velocidad que ha tomado la evolución del hardware respecto al software.

Tal vez el ejemplo más claro sea el del sistema operativo dominante. Windows XP ha estado en la palestra durante 6 años, y lo que le queda aún (recordemos que está a punto de salir un nuevo Service Pack), pero en cambio, ¿Cuántos tipos de procesadores y/o memoria RAM, por ejemplo, ha habido?

El caso contrario lo tenemos en la oleada de chipset que ha sacado Intel. A lo largo de este año se lanzó el P35, hace poco salió el X38, y los distribuidores, poco menos que les han pedido atrasar la salida del X48 que ya tienen preparado, para sacar el stock del chipset anterior.

Si miramos a las tarjetas gráficas, podemos echarnos a temblar. ATI ha sacado las HD2XXX y las HD3XXX, en menos de un año, y ya se plantean el nuevo chip R700, que podrían traer las HD4XXX (o como quieran llamarlas) para el próximo año.

A las placas base no les da tiempo a asimilar los tipos de memoria. En las gráficas, ya se monta hasta DDR4, y hay prototipos con DDR5. Si, vale, estos dos últimos tipos, en principio, van destinados a memoria gráfica, pero no debemos olvidar que se supone que el futuro pasa por utilizar chips similares a los de las gráficas para los procesadores, debido a la gran potencia de calculo que tienen.

Y mientras todo esto pasa, ¿Dónde está el software? Todavía estamos haciendo la digestión de un sistema operativo con el que prácticamente nadie quiere tragar. Programas que ven como las versiones RC salen cada semana, y pasan a finales sin apenas probarlos. Códigos que se escriben en tiempos record, pero ¿a consta de que?

Esa es la respuesta. Los programas no se optimizan. Soy de la opinión de que si los fabricantes optimizasen el software, tendríamos suficiente con un Pentium III, o a lo sumo uno de los primeros Pentium IV. Los errores serían mucho más aislados, y las funciones mejorarían de una forma increíble. Lo que pasa es que, ahora mismo, quien no saca una nueva versión de su software cada año, está muerto. Los usuarios lo olvidan, y usan otros programas que acaban de salir, aunque estén repletos de errores. Ya los arreglarán, pero ellos tienen lo último en sus maquinas con 20 cores, y tropecientos gigas de memoria.

Por mi parte, sigo con mi Pentium IV a 2.4 GHz, con 1 giga de RAM DDR, eso si, y un disco duro SATA II, pero funcionando con una placa que solo soporta SATA I. Un chipset Intel 865 que me tiene enamorado, y una ATI 9600 PRO AGP con 256 MB de RAM dedicada. Y… ¿sabéis que? Si quiero, ejecuto Windows Vista Ultimate, con Aero a todo trapo, y una nota de 3 en la experiencia de usuario de Microchof. Solo hay un pero, que ese Vista no me gusta, y prefiero seguir con mi XP, o mejor, con mi Suse, pero instalado y funcionando está.

Tal vez haya que plantearse si es el momento de seguir haciendo un hardware que sería capaz de llevar cualquier nave de la NASA, con un software que a durás penas puede gestionar un error, para plantearse solucionar algunos errores de software, y optimizarlo para funcionar en un hardware con un coste algo más asequible.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Demasiada tecnología para mí

Esta es una conversación muy curiosa ocurrida a uno de mis compañeros esta semana.

Técnico: Puede tomar nota?
Usuario: Qué es eso?, no se a que te refieres.
Técnico: Si tiene papel y un boli.
Usuario: Disculpa, es que no tengo mucha idea de tecnología.

mmm... la pregunta es: La incidencia es del siglo XXI o de la edad de piedra?

Mis correos de hoy

A veces, cualquiera puede tener un despiste. Es lo más normal del mundo. El problema viene cuando ese despiste genera una incidencia en nuestro servicio de soporte…

El caso es que, cuando organizamos los correos en Outlook, siempre nos deja agrupar los mail recibidos por el criterio que queramos. En este caso, el individuo los agrupó por fecha. Y, como todos sabemos, Windows (y por ende Outlook) nos facilita unos bonitos signos más y menos, desde donde podemos expandir o comprimir un grupo. La cosa fue más o menos así

Cliente: ¡¡He perdido todos mis correos de hoy!!

Técnico: Pero… ¿funciona Outlook?

Cliente: Si, lo tengo abierto

Técnico: ¿Puede enviar y recibir correo?

Cliente: Si, no da ningún error

Técnico: Vale, voy para allá (error del técnico)

Al llegar, encontró los correos de “Hoy” (que es que además te lo pone así) con un bonito signo “+” a su izquierda. ¡Anda! Al pulsarlo se convierte en un signo “-“ y aparecen todos los correos de hoy. Como en algún caso anterior la cosa no pasaría de una mera anécdota, de no ser por que el usuario llevaba años usando Outlook.

lunes, 10 de diciembre de 2007

A grandes males...

En vista de que mis compañeros parecen que se han quedado secos de ideas (no vamos a decir que anden muy sobrados normalmente... jejejeje), voy a contaros una historia de lo "cutre" que puede llegar a ser la gente por no pagar un triste ventilador, aunque, eso si, pagan las llamadas al servicio técnico, que, al estar el ordenador fuera de garantía, son bastante caras.

El caso es que mientras trabajaba un día, me llama un cliente. Tras pedirle los datos del equipo, me encuentro con que el cliente tiene varias incidencias previas por que el equipo se reinicia. Mientras el susodicho me va contando que el ordenador se reinicia cada dos por tres, y que no le deja trabajar, veo que ya se le ha dicho unas cuantas veces que mande el equipo a reparar, o que vaya a algún servicio técnico cercano a que se lo arreglen. Las lecturas de temperatura, además, iban subiendo cada vez más (hay que tener en cuenta que en el modelo de ordenador, la lectura solo se podía hacer en la BIOS, ya que no incluía ningún software para comprobarlo). Emepzaba marcando unos calurosos 81 ºC, y en la última incidencia abierta, ya iba por 87 ºC.

La conversación fué más o menos así:

Técnico: (Tras leer las incidencias anteriores, ¿para que perder el tiempo?) Vamos a entrar en la BIOS, y digame que le indica en la temperatura (logicamente le guié para llegar hasta allí).

Cliente: Si, si esto ya me lo han mirado. Ahora pone 95ºC.

Técnico: (¿Un huevo frito?) Por favor, apague inmediatamente el ordenador. Usted debe llevar su equipo a reparar, como le han dicho mis compañeros.

Cliente: Pero es que, mire, seguro que tiene que haber otra solución. Yo he abierto la tapa, y tengo puesto un ventilador de estos grandes directo adentro de la caja, y mejoró durante unos días, pero estoy otra vez igual.

Técnico: Cuando el ordenador está encendido, ¿El ventilador que hay en el centro de la caja gira? (Es la forma más fácil de guiarles al procesador)

Cliente: No.

Técnico: El cable que sale de ese ventilador, ¿está conectado?

Cliente: Aquí hay un cable, pero está como un poco negro, y parece que se ha terminado rompiendo.

Técnico: Caballero, de verdad, lleve el equipo a arreglar, o cada vez la avería irá a más, y finalmente el ordenador quedará inservible.

Bueno, pues el cliente continuó discutiendo, y pidiendo otra solución, hasta que un mes después, llamó con un ordenador nuevo. ¿Que le pasaría al viejo? ¿Finalmente saldría ardiendo? Llegué a decirle al cliente que con el precio que había pagado en una sola de sus llamadas, habría arreglado el ordenador, pero no lo entendía. Tal vez debí ofrecerle la refrigeración con helio como solución... Como idea, no está mal.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Incidencia de un informático a un departamento de sistemas

Si, lo se, esto puede sonar a broma, pero no lo es. Está claro que por limitaciones de permisos, por falta de acceso a ciertas configuraciones, o por mil motivos más, un técnico informático, en alguna (o en muchas) ocasión puede necesitar dar de alta una petición al departamento de sistemas de su empresa. Hasta aquí, todo normal.

Lo sorprendente es la incidencia que me he encontrado hoy. La petición rezaba lo siguiente:

“No tengo ninguna carpeta donde almacenar mis correos personales en Outlook. Todos van a la Bandeja de Entrada, y no me permite organizar los correos, por que no tengo ninguna carpeta. Les agradecería que me creasen las siguientes carpetas en mi bandeja de entrada...”

La respuesta ha sido rápida y sencilla:

“Le informamos que para crear sus carpetas personales dentro de la bandeja de entrada de Outlook solo debe pulsar con el botón derecho del ratón sobre el icono de Bandeja de Entrada, y seleccionar Nueva Carpeta. De este modo podrá crear todas las carpetas que desee. Para mover el correo, solo debe arrastrarlo desde la Bandeja de Entrada hasta la carpeta que desee”.
Ese último punto se añade para evitar una nueva petición diciendo que no sabe como mover los correos. La pregunta es la siguiente, si un técnico informático de la empresa no sabe como crear una carpeta en Outlook, ¿Quién tiene que saber como?